Therapi

Masaje infantil

El masaje infantil es una técnica terapéutica y milenaria nacida en el sur de India. En concreto nació en Kerala, donde las madres masajeaban a sus recién nacidos. Posteriormente, dicha práctica se extendió al resto del territorio y fue así como el ginecólogo francés Frédérik Leboye lo conoció en la calles de Calcuta y acuñó el término de masaje Shantala en un libro del mismo nombre.

Actualmente existen muchas asociaciones relacionadas con el masaje infantil. Una de las más prestigiosas es la IAIM (International Association of Infant Massage), cuya fundadora es Vimala Schneider (autora del libro: “Infant Massage:A handbook for loving parents“ (1978)). Su representación en España es AEMI (Asociación española de masaje infantil), fundada en 1994 por Mercè Simó.

Los beneficios, tanto para el bebé como para los padres o cuidadores son muchos. Entre ellos:

  • PARA EL BEBE:
    • Interacción:
      • Comunicación no verbal.
      • Facilita los vínculos.
      • Facilita el apego seguro.
      • Momento íntimo de calidad.
      • Atención individualizada.
      • Contacto temprano con ambos padres.
      • Amor.
      • Tacto nutridor.
      • Tolerancia.
      • Empatía.
    • Relajación:
      • Mejora los patrones de sueño.
      • Regula el estado anímico.
      • Proporciona calma.
      • Aumenta la capacidad de autorregulación.
      • Reduce el nivel de estrés.
      • Facilita la segregación de dopamina.
      • Reduce la hiperactividad.
    • Liberación:
      • Gases y cólicos.
      • Estreñimiento.
      • Calambres gastrointestinales.
      • Tensión muscular.
      • Tensión física y psicológica.
      • Hipersensibilidad al tacto.
    • Estimulación:
      • Aparato circulatorio, digestivo y respiratio.
      • Sistema hormonal, inmunitario, linfático, nervioso.
      • Desarrollo del tono muscular.
      • Crecimiento.
      • Conexiones neuronales (facilita la mielinización).
  • PARA LOS PADRES:
    • Favorece el sueño.
    • Favorece la relajación.
    • Estimula la lactancia.
    • Disminuye la depresión post-parto.
    • Promueve los vínculos.
    • Promueve el apego seguro.
    • Mejora la autoestima y confianza.
    • Aumenta la calidad del tiempo.
    • Mejora el entendimiento del bebé.
    • Mejora la observación y el respeto por el bebé.

Actualizado el: 03/09/11