Therapi

Musicoterapia

Hacer una breve presentación de Musicoterapia es tarea harto difícil si entendemos que se trata de una disciplina, a día de hoy, bastante difusa y heterogénea. Ello nos llevaría, poco a poco, a debatir ciertos aspectos de la filosofía estética y de la teoría del arte así como de su propia definición, métodos y técnicas.

Es por ello que aquí, sin entrar en dichos debates, aunque sí señalándolos, me centraré única y exclusivamente en ofrecer ciertas pinceladas para que el público en general pueda hacerse una ligera idea de los vericuetos de esta terapia.

Ya en cuanto a su génesis, aunque esto también ocurre con otros ámbitos del conocimiento, quizá no pudiéramos ponernos de acuerdo. Esto en parte es debido a que el uso de la música, desde una perspectiva terapéutica, se ha llevado a cabo desde la antigüedad. Además, este es un hecho que se puede universalizar en los aspectos temporal y geográfico. Por ejemplo, ya en Babilonia se utilizaban las flautas por los sacerdotes para curar a los enfermos mentales. En Egipto se utilizaba en un sentido más holístico (curación del alma, cuerpo y mente) y algunos autores determinan que los primigenios fundamentos de la Musicoterapia se deben buscar en Grecia, con las teorías de Platón, Pitágoras y Aristóteles. Así podríamos recorrer un largo camino hasta encontrarnos en 1903 con la primera Asociación que promueva la Musicoterapia como una rama de la ciencia: “National Society for Musical Therapeutics”. Sin embargo, algunos dirán que la primera Asociación de Musicoterapia será la NAMT (National Association for Music Therapy), fundada en 1950. Buscar un punto de inflexión para determinar donde comienza el camino de la Musicoterapia como disciplina científica posiblemente sea tarea de los estudiosos de la historia de esta disciplina, pero para mi no tiene la mayor importancia. Lo que está claro es que EEUU ha jugado un papel muy importante en el desarrollo y evolución del término. Tanto es así, que la palabra Musicoterapia proviene del término inglés Music Therapy. Lo que en castellano debería ser “Terapia Musical” o “Terapia a través de la Música”.

Teniendo en perspectiva lo anterior, no podemos hablar de una única definición de Musicoterapia, y así tanto las diferentes asociaciones como autores y estudiosos proponen múltiples variantes para una misma realidad. Aquí, y por la importancia que tiene la Federación Mundial de Musicoterapia (WFMT), expondremos la suya propia:

La terapia Musical consiste en el uso de la música o elementos musicales (sonido, ritmo, melodía, armonía) por un terapeuta musical, con un cliente o grupo, en el proceso diseñado para facilitar y promover comunicación, aprendizaje, movilización, expresión, organización, con el fin de lograr cambios y satisfacer necesidades físicas, emocionales, mentales, sociales y cognitivas”

Es decir, se trata de una terapia a nivel físico, emocional, mental, social y cognitivo llevada a cabo por un musicoterapeuta que utiliza la música como medio de dicha terapia.

Sin embargo, en cuanto al método habrá cierto debate al entender unos que la música utilizada debe tener un valor artístico por el cual impactará directamente en el receptor de ésta, mientras que otros aceptan también ruidos y sonidos fuera de un contexto musical en si mismo. Con respecto a esto, a mi entender, y desde una postura clínica, abogo por la segunda de las posturas.

En cuanto a lo que parece que hay cierto consenso es con respecto a la esencia de la terapia en sí misma. No podemos ejercer la Musicoterapia a nivel profesional si no se lleva acabo desde una perspectiva sistemática, por la cual se trata de un proceso con una valoración previa, una planificación de objetivos y tratamiento, un tratamiento y una evaluación final. Es decir, la Musicoterapia dista mucho de la concepción esotérica que gran parte de la sociedad tiene de ella. Quizá también derivado de la falta de consenso de la que venimos hablando y de la propia naturaleza de si misma.

También se va aclarando que la Musicoterapia debe ser ejercida por un musicoterapeuta profesional con la experiencia y conocimientos necesarios, aunque determinar estos requisitos será muy complicado. Se entiende, al menos desde el sentido común, que este profesional desarrollará sus funciones a través del citado proceso sistemático. Hasta que esto no sea así el halo esotérico no se desprenderá de la Musicoterapia, con todo el perjuicio que esto conlleva.

Por otra parte, y al hablar en la definición de “necesidades físicas, emocionales, mentales, sociales y cognitivas” podemos hacernos la idea de que la Musicoterapia, mas que estar centrada en la patología, está centrada en el método (la música). Y por tanto, las áreas de actuación son muy diversas. Pudiendo hablar de Musicoterapia en educación, hospitalaria, en tercera edad, clínica, etc…

Por último, me gustaría añadir algunas de las ideas preconcebidas y falsas que la gente tiene con respecto a la Musicoterapia. Para ello me basaré en un documento publicado por la Asociación canadiense de musicoterapia:

  • La Musicoterapia es una actividad pasiva en el curso de la cual el musicoterapeuta interpreta música para la gente.
  • La Musicoterapia únicamente es eficaz en un número limitado de personas.
  • La Musicoterapia puede practicarla cualquier músico o persona que haya participado en un seminario sobre musicoterapia.
  • En Musicoterapia solamente se utiliza música clásica.
  • La Musicoterapia carece de resultados mensurables, y de efectos benéficos probados.
  • La Musicoterapia solamente es eficaz con personas que tengan antecedentes musicales.
  • La Musicoterapia es principalmente un entretenimiento.

Después de todo lo anterior quizá no hayamos aclarado nada al lector, pero creo que sí habrá asimilado, al menos, la intención de esta presentación y la pretensión de profesionalidad en nuestros servicios.

Firmado: Manuel Martín

Actualizado el: 2/11/11